Te entrenaron para pensar, pero nadie te enseñó a sentir. En esta Edición Triángulo rehacemos el vértice de Inteligencia Emocional con el libro de Daniel Goleman: la autoconciencia como base (no puedes manejar lo que no notas), el secuestro emocional y los tres segundos que separan al líder respetado del temido, y la empatía como el motor invisible de toda relación, donde los títulos son apenas el boleto de entrada. Con las historias de Lucía, Carlos y Doña Elena, la conexión con Kahneman y su Sistema 1, y un matiz honesto: Goleman sobrevendió su promesa —la IE no predice el éxito más que el CI y el test del malvavisco fue matizado por replicaciones posteriores—, pero le dio al mundo permiso para hablar de emociones en serio. Cerramos con el ángulo de la Templanza: cuando gestionar lo que sientes se vuelve reprimirlo, ya no es inteligencia, es anestesia.
